Annie y Darren parecen tener el matrimonio ideal. Siete años después de intercambiar votos, su amor sigue fresco y vibrante, lleno de afecto y bromas divertidas. Disfrutan de actividades compartidas, participando en competiciones divertidas como carreras de crucigramas. Desde fuera, su conexión parece inquebrantable, una imagen de felicidad conyugal. Sin embargo, bajo la superficie yace una creciente preocupación. A pesar de su afecto inquebrantable y un estilo de vida compatible, su intimidad física se ha reducido a casi nada. La chispa que una vez encendió su pasión se ha apagado, dejándolos en un estado de estancamiento sexual. Por mucho que intenten reavivar la llama, el atractivo de la intimidad física sigue siendo esquivo. Impulsados por el deseo de inyectar la tan necesaria emoción a su relación, Annie y Darren idean un plan poco convencional. Deciden darse un "regalo" Una sola noche en la que tienen la libertad de explorar encuentros sexuales con alguien fuera de su matrimonio, sin repercusiones ni juicios. El concepto es a la vez atrevido y potencialmente peligroso.
La intención de este acuerdo es reavivar su deseo mutuo eliminando temporalmente las barreras de su matrimonio. Esperan que la intimidad con otra persona les recuerde lo que aprecian el uno del otro y reavive su pasión. Sin embargo, comprenden el riesgo que implica una medida tan drástica. La pregunta que flota en el aire es si esta arriesgada propuesta finalmente fortalecerá o destruirá su vínculo. ¿Este experimento de libertad revitalizará su matrimonio y los acercará más, o creará inadvertidamente nuevos problemas y desmoronará los cimientos de su relación? Las consecuencias de sus acciones siguen siendo inciertas. En última instancia, Annie y Darren se embarcan en un viaje a territorio desconocido. Su decisión de darse un "regalo" es un testimonio de su amor y su desesperación por salvar su matrimonio. Todavía está por verse si esta decisión audaz generará un renovado sentimiento de pasión o un daño irreparable, pero su disposición a asumir semejante riesgo resalta las complejidades y los desafíos que pueden surgir incluso en las relaciones aparentemente más perfectas.
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